Crioviales, también conocidos como viales criogénicos o criotubos , desempeñan un papel crucial en el almacenamiento criogénico, que implica la preservación de muestras y materiales biológicos a temperaturas ultrabajas, generalmente a -80 °C o menos o en el rango del nitrógeno líquido (-196 °C). Estas son las funciones principales de los crioviales en el almacenamiento criogénico:
Contención de muestras: los crioviales están diseñados para contener de forma segura muestras biológicas como células, tejidos, ADN, ARN, proteínas y otras biomoléculas. Proporcionan un entorno sellado y hermético, evitando la contaminación y la entrada de humedad.
Protección de muestras: los crioviales protegen las muestras almacenadas de las fluctuaciones de temperatura y la exposición a factores potencialmente dañinos como la oxidación, la humedad y la luz ultravioleta. Esta preservación es fundamental para mantener la integridad y viabilidad de los materiales biológicos durante largos períodos.
Identificación y etiquetado: muchos crioviales están equipados con opciones de etiquetado, como superficies para escribir o etiquetas de códigos de barras, para facilitar la identificación y el seguimiento precisos de las muestras. El etiquetado adecuado garantiza que los investigadores puedan localizar y recuperar fácilmente muestras específicas cuando sea necesario.
Organización de muestras: los crioviales suelen ser apilables y vienen en varios tamaños, lo que los hace fáciles de organizar dentro de contenedores de almacenamiento criogénicos como Dewars o congeladores. Esta organización ayuda a maximizar el espacio de almacenamiento y la accesibilidad.
Control del volumen de la muestra: los crioviales vienen en diferentes tamaños y pueden tener marcas graduadas, lo que permite a los investigadores medir y controlar el volumen de la muestra almacenada. Esta característica es especialmente útil cuando se trabaja con muestras limitadas o valiosas.
Recuperación de muestras: los crioviales están diseñados para abrirse y cerrarse fácilmente, lo que permite a los investigadores recuperar muestras sin exponer todo el contenido a temperaturas ambiente. Esto minimiza el riesgo de degradación de la muestra durante la recuperación.
Tolerancia a la temperatura: Los crioviales están fabricados con materiales que pueden soportar las temperaturas extremadamente frías del almacenamiento criogénico sin volverse quebradizos ni romperse. Esto garantiza que los viales mantengan su integridad estructural en entornos de temperatura ultrabaja.
Preservación de muestras: los crioviales facilitan la preservación a largo plazo de muestras biológicas, lo que permite a los investigadores almacenar muestras durante períodos prolongados, incluso décadas, sin una degradación significativa. Esto es particularmente importante para estudios que requieren análisis de datos longitudinales o para archivar muestras valiosas.
En resumen, los crioviales son herramientas esenciales en el almacenamiento criogénico, ya que sirven para proteger, organizar y preservar muestras biológicas a temperaturas extremadamente bajas. Sus características de diseño y materiales están diseñados para mantener la integridad de las muestras y facilitar la gestión eficiente de muestras en entornos de investigación, clínicos y de biobancos.